Comenzando la historia…
El hombre siempre ha tenido la necesidad de comunicarse, de expresar sus ideas y sus emociones, de saber y de buscar información. Estas inquietudes han sido el motor de los grandes progresos de la humanidad.
Hace unos quinientos años, las ciudades comenzaron a crecer. Y como en todas las ciudades que se precien, había gente que se dedicaba a cosas diferentes: en los distintos lugares trabajaban y vivían mercaderes, artesanos, grandes nobles, boticarios y doctores y, para desarrollar mejor sus actividades necesitaban de información confiable no bastando con escuchar los que otros contaban.
Para dar respuesta a esta necesidad, en Venecia, algunas personas comenzaron a publicar unas hojas manuscritas, los avvisi. Solían venderlas en los comercios o en las plazas públicas al precio de una gazzeta.
Gazzeta: pequeña moneda antigua con la que se pagaban las hojas impresas. De ahí surgió el nombre de “gaceta” para llamar a los periódicos en los que se dan noticias sobre temas específicos.
La tarea de los que hacían los avissi y los vendían, no era fácil.
Avvisi (plural de avviso) fueron escritos a mano- boletines usados para transmitir políticas, militares y económicas de noticias de forma rápida y eficaz en toda Europa , y más concretamente Italia, durante la era moderna temprana (1500-1700). En el avvisi principio eran muy similares a las cartas escritas a partir de un dignatario a otro, pero divergieron de dicho escrito en el siglo XVI con prácticas más estandarizadas. Avvisi se puede dividir en dos categorías: «público» avvisi y "avvisi secreto, aunque cada copia fue escrita a menudo por la misma persona.
En italiano, la palabra avviso se traduce en un aviso, una advertencia, consejo, o un mensaje. (Wikipedia)
Pero un tiempo antes….
Hacia 1300, en la época que los historiadores llaman Edad Media europea, el oficio de “periodistas” era ejercido por los juglares. Ellos llevaban sus espectáculos de pueblo en pueblo y la gente se reunía en la plaza para verlos bailar, cantar, hacer malabarismos, pantomimas y escucharlos narrar hazañas y chismes sobre la vida del palacio. Relataban los hechos que iban conociendo a su paso por los pueblos con muchos detalles y para que fueran fáciles de recordar lo hacían en verso.
Un juglar era un artista del entretenimiento en la Europa medieval dotado para tocar instrumentos, cantar, contar historias o leyendas.
¡Y se vino un gran avance!
En 1450, con la invención de la imprenta que realizó Johannes_Gutenberg, despertó en los “editores” la idea que la impresión de hojas de noticias podía ser un buen negocio. Las hojas escritas a mano con noticias circulaban junto a las llamadas hojas impresas y así, los temas de las noticias se fueron ampliando cada vez más.
En un comienzo, las hojas impresas aparecían cuando sucedían hechos muy interesantes, lo que generara el interés de los clientes. Posteriormente, aunque no salían con periodicidad, se comenzaron a numerar para que los compradores pudieran saber si les faltaba alguna de esas hojas.
El primer periódico impreso se publicó en Alemania, en 1457. En América Latina, el primer periódico fue La Hoja de México, aparecido en 1541, en donde se narraban los acontecimientos relacionados al terremoto de Guatemala.
¡No te pierdas este video! La historia de la imprenta
¿Y las publicaciones periódicas?
En el siglo XVII, hace unos cuatrocientos años, comenzaron a circular publicaciones periódicas como las gacetas, que aparecían una vez por semana .Ellas contenían noticias de los gobiernos pero se incluían críticas de espectáculos, poesías, casos especiales, anuncios.
En América, durante la época colonial, como la mayoría de la gente no sabía leer y escribir, se enteraba de los hechos porque éstos se transmitían de boca en boca por medio de los pregoneros.
Los pregoneros daban a conocer decisiones del rey, del virrey y de otros funcionarios coloniales e informaban sobre fiesta, procesiones instalándose en alguna plaza o en el cruce de alguna calle. Para anunciarse hacían sonar pífanos y tambores.

El pífano es un instrumento musical de viento consistente en una pequeña flauta muy aguda que se toca atravesada.
Mensajeros con alas
En mayo de 1810 aparecieron los mensajero o chasquis “patriotas” que comunicaban con rapidez noticias sobre batallas, decisiones del gobierno patrio y las situaciones que se vivían en distintos lugares.
Los chasquis llevaban cartas y documentos a distintos puntos del territorio parando en las postas para cambiar caballos, comer y descansar. En medio de la Revolución hacían en una semana viajes que normalmente se efectuaban en dos o tres semanas. ¡Verdaderos jinetes con alas!
Chasqui tocando el pututu y llevando un quipu
El chasqui quechua anunciaba su llegada mediante un pututo que era una trompeta hecha con caracol marino. Además, llevaba un quipu donde registraba la información y un qipi en la espalda con objetos y encomiendas.
Chasqui (quechua: chaskiy, “recibe”) era el nombre con que los incas llamaban a los mensajeros que formaban su sistema de correo. Los chasquis corrían por los caminos de piedra que comunicaban las distintas partes del imperio de los incas, llevando los mensajes hasta el parador más cercano donde era reemplazado por otro persona. Y así continuaba la sucesión de cambios de estos mensajeros.
Los diarios
Hace trescientos años, en el siglo XVIII surgieron los diarios en Europa dando información, tal como lo indica su nombre, día a día. En un marco de libertad de prensa incluían textos en los que se debatían ideas, formulaban críticas e informaban distintos acontecimientos.
La gente acostumbraba reunirse en los cafés para leer y comentar las noticias.
Era habitual que en los diarios hubiera relatos ficcionales, anécdotas, piezas humorísticas, historias que se fragmentaba y cada “Continuará….” invitaba a los lectores ansiosos a esperar la próxima publicación.
El ferrocarril permitió que los diarios llegaran a tierras lejanas y así comenzaron a ampliarse las tiradas y la distribución de ellos. Esto implicó la necesidad de la modernización de las instalaciones por parte de los dueños de los diarios.
El aumento de la alfabetización de la población debido a la existencia de más escuelas hizo crecer el número de lectores de diarios.
Tres avances tecnológicos facilitaron el incremento en la impresión de ejemplares: la máquina de fabricar papel continuo, la tinta de imprimir y las rotativas, que permiten “tirar” muchos ejemplares por hora.
Actualmente los diarios se imprimen en distintos tamaños; de mayor a menor: de hoja grande, el Berliner, y el tabloide, más pequeño y cómodo de leer que los otros.
Dentro de un mismo diario o periódico encontramos temas y estilos diferenciados; por eso hay secciones (política, deportes, cultura, espectáculos, etc.), distintos géneros (noticias, crónica, historieta, etc.) y variedad de suplementos (cultura, arquitectura, etc.).
Sabías que….
El 7 de junio se celebra en nuestro país el “Día del periodista” porque ese mismo día, pero en 1810, Mariano Moreno fundó la Gazeta de Buenos Ayres constituyéndose en el primer impreso periodístico de la etapa independiente de nuestro país. En su primera página defendía la libertad de prensa al afirmar: “Felices tiempos aquellos en que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”. Escribieron en él: su fundador, Manuel Belgrano, Juan J. Castelli entre otros. Dejó de publicarse en 1821.
Hablando del futuro de los periódicos
El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación permite leer muchos diarios a través de Internet.
Actividades para correctores atentos
¡Corrigiendo avisos!
CINTOS PARA HOMBRE ELASTIZADOS
RELOJES DE ORO PARA CABALLEROS DE 18 KILATES
VARIEDAD DE MARCAS LÁPICES DE COLORES CORTOS
SOMBREROS PARA NIÑOS DE PAJA
MESAS PARA SEIS PERSONAS DE CUATRO PATAS
Todos cometemos errores, todos estos ejemplos fueron tomados del libro de Juan José Pano Obras maestras del error publicado por Colihue(1998)
¿Cuándo aparecieron las fotografías en la prensa?
Hacia 1880 comenzó a usarse la fotografía en la prensa diaria, hasta ese momento sólo se incluían grabados e ilustraciones.
La fotografía de reportaje documenta e informa acontecimientos.
Además de palabras…. La infografía.
La infografía es una representación más visual que la propia de los textos, en la que intervienen descripciones, narraciones o interpretaciones, presentadas de manera gráfica normalmente figurativa, que pueden o no coincidir con grafismos abstractos y/o sonidos. La infografía nació como un medio de transmitir información gráficamente. Los mapas, gráficos, viñetas, etc. son infogramas, es decir unidades menores de la infografía, con la que se presenta una información completa aunque pueda ser complementaria o de síntesis. (Wikipedia)
¿Dónde está el diario que leí ayer? ¿Qué una hemeroteca?
El lugar de la biblioteca donde se guardan y ponen a disposición todas las publicaciones periódicas se llama hemeroteca. Allí se pueden consultar diarios y periódicos de distintas procedencias y temas, además de revistas y boletines oficiales. Para no perderse en la búsqueda hay índices de periódicos y bases de datos de artículos periodísticos. El material puede encontrarse en soporte papel o de otra clase como CD-ROM, microfilme e Internet.
La Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina tiene una importante hemeroteca. Cuenta con una “Sala de diarios y revistas” que recibe diarios y periódicos de todo el país y de otros países. Los lectores pueden consultar allí materiales, brindando además un servicio de consultas telefónicas o por correo electrónico.
Su página web es: http://www.bcnbib.gov.ar/comunidad/lectores_diarios_revistas.htm
El diario en la Literatura
¡Un texto de Julio Cortázar para compartir!
El diario a diario
Un señor toma un tranvía después de compara el diario y ponérselo bajo el brazo. Media hora más tarde desciende con el mismo diario bajo el mismo brazo. Pero ya no es el mismo diario, ahora es un montón de hojas impresas que el señor abandona en un banco de la plaza. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que un muchacho lo ve, lo lee, y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Apenas queda solo en el banco, el montón de hojas impresas se convierte otra vez en un diario, hasta que una anciana lo encuentra, lo lee, y lo deja convertido en un montón de hojas impresas. Luego lo lleva a su casa y en el camino lo usa para lo que sirven los diarios después de estas excitantes metamorfosis.
Julio Cortázar


